Fenómeno El Niño: Crisis del agua en Venezuela

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Fenómeno El Niño: Crisis del agua en Venezuela

index_fondo_Redes800x600Contexto mundial.

El fenómeno “El Niño” consiste en una interacción oceánica-atmosférica presente a lo largo del Pacifico Tropical, que marca patrones extremos de sequías y precipitaciones, que afectan a gran parte del planeta. Durante los episodios de este fenómeno, la temperatura de la superficie del mar en las partes central y oriental del Pacífico tropical suele ser muy superior a la normal.

Su incremento se ha visto más marcado en la última década a nivel mundial, destacando que el último quinquenio (2011-2015) ha sido el más caliente registrado en la historia según los datos de la Organización Meteorológica Mundial  (OMM). Recientemente la Organización confirmó que el 2015 fue el año más caliente del que se tiene registro, llegando acumular casi un 1°C de más de la temperatura del agua desde 1860; a esta situación tan alarmante por la cual está atravesando el planeta se le suma la presencia de un nuevo episodio del Fenómeno “El Niño”, aunque oficializado en agosto de 2015 por la OMM como de intensidad fuerte, ya se estaba sintiendo sus efectos desde finales del primer trimestre de ese año en muchas regiones del planeta.

Como se mencionó anteriormente, este fenómeno climático afecta a gran cantidad de países en distintos continentes, como lo han sido Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, el norte de Brasil, parte de África, Australia, el Caribe y Centroamérica.

Aumento de la temperatura en la superficie del agua en la región del Pacifico tropical

Aumento de la temperatura en la superficie del agua en la región del Pacifico tropical

Antecedentes históricos en Venezuela

En Venezuela, se han registrado 23 eventualidades relacionadas con El Niño desde 1972, de las cuales 18 han sido fuertes.

  • 1972-1974 La sequía se manifestó con disminución de los recursos hídricos y la producción agrícola.
  • 1982-1983 La intensidad fue fuerte, y mengua en algunos embalses de riesgo.
  • 1997-1998 Hubo secuelas en las áreas de riesgo, generación de electricidad y cultivos.
  • 2003-2004 Solo hubo episodios locales en los Llanos centrales y la cuenca del Caroní.
  • 2009-2010 Hubo una sequía extrema que provocó la disminución de los caudales de los ríos, la reducción en los niveles de los embalses utilizados para el consumo humano y afectó la generación hidroeléctrica.

Situación en Venezuela

Desde mediados del 2013 Venezuela ha venido presentando un marcado déficit de precipitaciones originando áreas con sequía, producto del desequilibrio en la atmósfera y en los océanos, derivado de la gran cantidad de gases de efecto invernadero (GEI), la cual está causando cambios climáticos a todo lo largo y ancho del planeta.

Estos cambios y variaciones climáticas evidenciadas en los últimos años han traído como consecuencia en Venezuela, en primer lugar que algunos de los niveles de los principales embalses usados para consumo humano en las regiones Nor-Occidental, Centro Norte y Oriental del país, no hayan podido alcanzar sus valores regulares de operación y actualmente 22 de ellos estén con valores muy cercanos a sus mínimos históricos o por debajo de estos.

Situación similar se está presentando en otros embalses utilizados para otros usos, como es el caso del embalse Gurí, ubicado en la cuenca del río Caroní, donde se produce el 70% de la energía eléctrica del país, así como, los reservorios de Calabozo, Guanapito, Tierra Blanca, en el estado Guárico, utilizados principalmente para riego, presentan actualmente niveles bajos.

Según un comunicado publicado por el INAMEH en su página web (www.inameh.gob.ve), la sequía que se inició a mediados de 2013 sobre el territorio nacional, ha permanecido durante 2014, 2015 y lo que va de 2016, variando en intensidad, magnitud, cobertura espacial y duración, con mayor incidencia de incendios forestales, enfermedades vectores (como lo son el Zika, Chincungunya y Dengue) e incremento de la temperatura del aire.

Para analizar las implicaciones que este déficit ha traído, usando el Índice Mundial de Precipitación Estandarizado (conocido en sus siglas en inglés por SPI), que se emplea para hacer seguimiento de la sequía a las condiciones acumuladas a nivel semestral de las precipitaciones, se ha evidenciado la aparición de áreas con sequía que en algunos casos ha alcanzado valores de severos y que como toda variación del clima tiene un inicio y un final, es decir, se han registrado valores muy críticos que indudablemente han tenido sus descensos en meses donde se han registrado un poco más de precipitación en este período, pero que si comparamos el comportamiento de todo el período 2013-2015, aplicando este índice, se puede observar que los eventos de sequía no han desaparecido en su totalidad, más bien se han ido incrementado en los últimos meses.

Caracterización de la sequía en Venezuela

Caracterización de la sequía en Venezuela, Fuente INAMEH

Conclusiones generales

El fenómeno “El Niño” es un evento climático que se presenta en el Pacífico Tropical, ocurriendo de forma cíclica cada 2-3 años aproximadamente y que afecta a gran parte del planeta, con lluvias intensas o largos periodos de sequía (caso Venezuela).

El Niño” ha obligado a los mandatarios de los países afectados a encontrar soluciones viables para la problemática, como por ejemplo Colombia, que se ha visto en la necesidad de comprar energía a Ecuador e implementar recortes de luz y agua en todo su territorio.

El Estado venezolano también ha implementado medidas para mitigar en lo posible los efectos de este fenómeno, reduciendo la jornada laboral en la empresa pública, reducir el consumo eléctrico en centros comerciales, activación del plan de recortes de agua en todo el país, entre otros.

Para finalizar, se añaden algunas recomendaciones para disminuir los embates de este fenómeno­:

  1. “Bombardear” las nubes artificialmente para propiciar las precipitaciones
  2. Una mayor educación a la población sobre el uso consciente del agua y la energía eléctrica.
  3. Implementación de energías verdes, como lo son la eólica y energía solar
  4. Plantas desalinizadoras que surtan de agua a las regiones litorales.
  5. Recortes programados de luz y agua.

Fuente:

Investigación elaborada por Valentina Arocha estudiante de Geografía de la Universidad Central de Venezuela (UCV)

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